El nuevo consejero de Seguridad del Gobierno vasco, Bingen Zupiria ha enviado una carta a Amaya Zabarte, la aficionada realista que el pasado 5 de marzo, antes de que diera comienzo el partido entre la Real y el PSG, sufrió graves heridas por el impacto de un objeto en la zona de la oreja izquierda durante una carga de la Ertzaintza.

En un escrito al que ha tenido acceso NOTICIAS DE GIPUZKOA, fechado el 1 de julio, Zupiria expresa su pesar por lo que le ha ocurrido y se solidariza con ella. Además, le informa de que el caso está siendo investigado por la Comisión de Control y Transparencia de la Policía del País Vasco, un órgano fiscalizador de la Ertzaintza y de las policías locales.

“Me dirijo a usted para lamentar la situación que ha vivido y sigue padeciendo tras verse sorprendida por los incidentes que se registraron” en los prolegómenos del partido de Champions League.

«Circunstancia no provocada por usted»

Zupiria reconoce que no es ajeno “al sufrimiento padecido en un día tan especial para usted y su familia”. Y admite que “tiene que ser duro ir a disfrutar de un gran espectáculo deportivo y encontrarse rodeada de unos incidentes como los que se produjeron”.

El nuevo consejero de Seguridad prosigue diciendo que siente que se viera envuelta en “una circunstancia no provocada por usted”. Y añade que también se duele por “la gran cantidad de informaciones confusas que se han publicado desde el primer momento y que en nada han ayudado a arrojar luz sobre lo sucedido”.

Confianza en el esclarecimiento

Zupiria es consciente, por que lo ha leído en algunos medios de comunicación, que Amaya y su familia “encuentran desafortunada la actuación de los ertzainas”. Al respecto, le informa que el caso se encuentra en manos de la Comisión de Control y Transparencia y muestra su confianza en que “la investigación policial y judicial podrán esclarecer todo lo acontecido con la mayor certeza y a la mayor brevedad posible”.

El consejero no entra a valorar la operación policial de aquella noche, pero afirma que la actuación de los agentes de la policía vasca “debe ajustarse siempre a los procedimientos establecidos y que sus agentes anteponen la seguridad de las personas y los bienes a cualquier otra circunstancia». A lo que añade que “confío en que así haya sido también en este caso”.

El escrito concluye reiterando que siente “profundamente lo que ha tenido que vivir”. “Tanto yo mismo como el Departamento que dirijo nos ponemos a su disposición para cualquier aclaración que necesite”.

Por encargo de Erkoreka

Presidido por el que fuera presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Juan Luis Ibarra, la Comisión encargada de analizar lo que le ocurrió es un órgano colegiado adscrito al Departamento de Seguridad pero con plena autonomía funcional.

La comisión se reunió el 8 de marzo, tres días después de los acontecimientos. Según el acuerdo correspondiente a aquella reunión, el órgano aceptó analizar la actuación de la Ertzaintza “por encargo del consejero de Seguridad, Josu Erkoreka”.

En el citado acuerdo se expresa de la siguiente manera la materia a investigar: “Una actuación policial relacionada con los altercados previos a la celebración del partido en cuyo desarrollo se produjo la lesión de una o más personas compatible con el impacto de un proyectil de foam, correspondiente al tipo de proyectil empleado por la policía actuante”.

Diversos informes

Para el análisis de lo ocurrido, la comisión insta al Departamento de Seguridad a que le proporcione el informe forense, el atestado policial y el informe de asuntos internos, incluyendo aspectos tales como “el diseño y la forma de ejecución del dispositivo policial; la documentación que acredite que el empleo por los agentes del uso de la fuerza fue previamente comunicado y autorizado por el centro demandado; la documentación que acredite que la autorización en el empleo de la munición del ‘proyectil de foam’ fue precedido de un juicio de idoneidad en relación con las circunstancias en las que se desarrolló la intervención”.

La comisión también solicita la composición de las unidades de la Ertzaintza participantes en el operativo, indicando el número de agentes que estaban habilitados para el uso de los proyectiles de foam, así como el tipo de los que se emplearon en la intervención.

Los hechos

Como ha venido informando este diario desde el día siguiente de que ocurriera el suceso, Amaya Zabarte fue alcanzada por un objeto en la parte izquierda de su cabeza pocos minutos antes de que comenzara el encuentro.

Amaya se encontraba buscando cobertura fuera del estadio para cargar la aplicación digital de la Real y acceder al campo, donde ya se encontraban su marido y su hijo. Ella estaba en la mediana que separa las dos direcciones del paseo de Errondo, a la altura de la estación del Topo.

En ese instante, tal y como mostró este diario, sin que las imágenes captadas por las cámaras de la zona hayan revelado nada fuera de lo normal, se produjo una carga de la Ertzaintza con los aficionados todavía accediendo al estadio desde la Avenida de Madrid.

Según se lee en el atestado, la Ertzaintza atribuye la intervención a que en las inmediaciones había un grupo de individuos, algunos con la cara tapada, que estaban haciendo acopio de objetos, supuestamente, para arrojarlos a la policía.

Cuando se produce la carga, Amaya echa a correr hacia la estación del Topo y, de repente, cae hacia el lado derecho de su cuerpo alcanzada por algún objeto y con los agentes a escasos diez metros. Se levanta y busca refugio junto a la estación, momento en el que es sobrepasada por los antidisturbios, uno de los cuales le propina una patada.

La denuncia presentada por la familia ha sido sobreseída de forma provisional por el juzgado, aunque la intención es mantener viva la causa judicial. Amaya Zabarte sigue sufriendo las secuelas del impacto.

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