Sus hermanos, Julio y Mitxelo, tienen un vinculo muy estrecho con la Real, pero Javier hizo carrera como jugador en el Mallorca, con el que ganó la Copa de 2003. También en el club balear comenzó su trayectoria como técnico. Ahora se encarga de su negocio en Lasarte-Oria a la espera de una nueva oportunidad en los banquillos tras acabar su etapa en el Arenas de Getxo a finales de la pasada temporada. Augura un duelo de vuelta de la semifinal de Copa entre Real y Mallorca muy disputado. Y avisa de la ilusión y motivación con la que vendrán los de Javier Aguirre.

La semifinal de Copa entre la Real y el Mallorca la estará viviendo de forma especial… 

Sí. Siendo guipuzcoano, quiero lo mejor para la Real, pero siempre que no sea contra el Mallorca, que es el club en el que he pasado más de media vida deportiva.

¿Cómo está el ambiente en la isla? 

Hay muchísima ilusión allí. Antes del partido de ida, cuando el Mallorca perdió 4-0 en San Mamés, que estuve viendo el partido en directo, me pareció que los jugadores estaban con la cabeza en la Copa. Hay una ilusión brutal porque están a un paso de hacer otra vez historia. Ten en cuenta que son 21 años sin entrar en una final. Hay muchas ganas de poder estar ahí.

¿Qué le pareció el partido de ida? 

En el primer tiempo el Mallorca estuvo quizás algo mejor, por ese empuje e ilusión de jugar en casa, con más impetu pero sin grandes ocasiones, salvo un par de ellas de Abdón Prats. En la segunda parte estuvo mejor la Real, hizo ocasiones… pero nadie marcó. La eliminatoria quedó totalmente abierta con el 0-0.

¿Qué Mallorca podemos esperar en Anoeta? 

El Mallorca va a venir a jugar como ha venido las últimas temporadas. Es decir, le va a dejar el manejo de la pelota a la Real, que es un equipo que quiere ser protagonista siempre y va a intentar llevar el partido a su terreno. El Mallorca va a defender fuerte y tratará de salir al contragolpe, sabiendo que el gol puede llegar en cualquier momento. Va a ser un partido parecido a los de Liga, igualado. No hay que tener prisa por ganar porque se puede decidir en los últimos minutos.

Tras el sorteo, hubo alegría contenida entre los aficionados txuri-urdin porque el Mallorca era a priori el rival más apetecible, pero en la ida demostró que es un rival muy incómodo. 

Cuando se celebró el sorteo, todos mis amigos de aquí, que son de la Real, estaban casi preparando el viaje a Sevilla porque el Mallorca era el rival más fácil. Lo entiendo porque, si miras la clasificación de Liga, el Atlético y el Athletic están arriba y el Mallorca abajo. Pero en los últimos partidos entre ambos, en Anoeta y Palma, el Mallorca siempre le ha puesto en muchas dificultades a la Real, y ahora esos amigos que lo veían hecho tienen más dudas.

Al Mallorca le cuesta ganar, pero es muy competitivo. 

Javier Aguirre pensará que a su equipo le puede valer con un gol. Si bien es cierto que le cuesta marcar, también es verdad que casi todas sus derrotas han sido por la mínima. Yo le he seguido toda la temporada y a los rivales les cuesta hacerle ocasiones. Además, sabe que no tiene por qué ir a por el partido, la Real va a manejar y en cualquier pelota parada o contragolpe puedes marcar.

¿En qué puede influir el 1-2 de Liga del pasado domingo? 

Antes de jugar ese partido, dije que podía tener trascendencia de cara a la Copa, pero tal como fue el partido no creo que al Mallorca le afecte la derrota, porque la expulsión marcó el resultado final. A la Real sí que le pudo venir bien, porque venía de no marcar en cinco partidos y metió dos goles y ganó. Pero le está costando, porque los delanteros natos no marcan, Oyarzabal, que es el buque insignia, está lesionado y no sabemos si va a llegar… por eso digo que el Mallorca está ilusionado porque tampoco es una real tan dominante y contundente como otros momentos de la temporada.

Fue un partido duro. ¿Cree que eso puede enrarecer el ambiente de cara al partido de vuelta? 

No creo que hubiera nada que no sea fútbol. La expulsión de Raíllo me parece injusta y la Real con uno más tuvo ventaja, pero fue un partido, no hay nada más, que si Merino hizo un gesto… no le doy importancia, fue un partido bonito e intenso. No es nada más.

Se pone en la piel de los jugadores del Mallorca… ¿y cómo cree que se sienten? 

Estar ahí es la bomba, es la mayor ilusión para un jugador de un equipo modesto que tiene muy de vez en cuando la posibilidad de llegar a una final. Es una motivación terrible, una ilusión. Para la Real también será así, aunque la ganó hace tres años y ahora está jugando la Champions, así que tiene más recientes los éxitos deportivos y está más acostumbrada a estos escenarios. Para el Mallorca son 21 años sin una final de Copa.

Le pregunto porque usted ganó la Copa de 2003 con el Mallorca… 

En la isla se considera de alguna manera que tenemos dos títulos de Copa. Uno es el de verdad, la Copa que ganamos en 2003 en Elche al Recreativo (3-0), que tengo la réplica en casa, y otro el de 1998, cuando perdimos la final contra el Barça en los penaltis. En la prórroga nos expulsaron a dos jugadores, llegamos a los penaltis y teníamos para ganar en el quinto, pero Stankovic no pudo meter… Nos ganaron, pero aquella final está tan marcada en la memoria como el título.

Vivió grandes temporadas en el Mallorca. 

El primer año no pudimos ascender y el segundo sí. En Primera, el objetivo inicial era mantener la categoría, pero entró como presidente el recientemente fallecido Bartolomé Beltrán, que fue el impulsor de todos los años posteriores de éxitos. Cambió la película, hicimos esa final de Copa, ganamos los títulos de Supercopa y Copa, la final de la Recopa, jugamos Champions…

Usted es guipuzcoano, no pudo jugar en el primer equipo de la Real e hizo su carrera en la isla. 

Mi ilusión de pequeñito siempre fue jugar en la Real. Al final no se pudo dar, pero sí hubo un año en el que me quiso fichar la Real, pero el Mallorca no me dejó y me quedé. Soy guipuzcoano y deseo lo mejor a la Real, pero todo lo que he vivido en Mallorca hace que me sienta un mallorquín más, tengo un cariño total al club. Cuando me saqué el título de entrenador, entré en el fútbol base del Mallorca y cogí dos veces el primer equipo. Casi toda mi carrera la he hecho ahí.

Habrá pique con sus hermanos Julio y Mitxelo, muy vinculados toda su vida a la Real, ¿no? 

Hay pique, claro. Ellos son de la Real, Julio de la época del equipo campeón y Mitxelo ha estado toda la vida ahí. Ellos tiran para la Real y yo tiro para el Mallorca.

¿Me da un pronóstico para el partido de mañana? 

0-1 para el Mallorca, con un gol de córner en el minuto 90. Para no sufrir mucho.

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