Como informábamos ayer, en un estudio curioso por las buenas sensaciones que está dejando el equipo, pero indiscutible con los números en la mano, el de esta temporada ya se ha convertido en la jornada 9 en el peor arranque de la Real desde que Imanol Alguacil se hizo con las riendas del equipo desde el inicio de la temporada 2019-20. Esto no ofrece ninguna señal de dramatismo ni de alarma, ya que, en sus peores registros, los realistas son sextos en la clasificación, es decir ocupan puestos europeos, con 15 puntos. Al igual que indicábamos en el mismo reportaje, la anterior marca más baja se produjo en su primer año, con 16 puntos, sólo uno más, aunque en aquella ocasión les servía para ser nada más y nada menos que cuartos, en puestos de Champions.

Las dos temporadas en las que más puntos han sumado en estas nueve primeras jornadas llegaron en los dos años siguientes, la 2020-21 y la 2021-22, con 20, que les permitían estar en segunda posición en la tabla, con el añadido de que en la segunda ocasión hasta compartían liderato con el Real Madrid. El curso pasado, los donostiarras eran quintos con 19 puntos.

Pues bien, ha habido una cuestión que ha tenido muy preocupada a la parroquia txuri-urdin y ha sido la falta de gol. Sobre todo por la escasa aportación de los tres delanteros centros específicos. No hay que olvidar que hasta la fecha de los cinco refuerzos nivel Champions que ha traído el club, Traoré, lateral derecho que está dejando muchas dudas, es el que más ha jugado, con 912 minutos. Tierney, lateral izquierdo lesionado para unos dos meses, le sigue, con 296; Odriozola, también lateral derecho, lleva 62; Zakharyan, una de las grandes promesas europeas, está en 60; y André Silva, delantero centro, sólo acumula 30 minutos. Demasiada escasa su aportación.

El único 9 que ha aportado en números al equipo es Carlos Fernández con el precioso gol que marcó ante el Valencia, que valió tres puntos, y con la extraordinaria asistencia a Oyarzabal en el partido del domingo en el Metropolitano. El andaluz ha perdido mucho tiempo por su lesión de rodilla y por los problemas musculares derivados de la misma, pero no se puede olvidar que fue la gran inversión del club (12 millones de euros) en los duros tiempos de la pandemia y que fue un fichaje bastante ilusionante por su nivel y el presente y futuro que se le presentaba por delante. Su total recuperación sería una noticia inmejorable para el equipo.

Sadiq y André

El tema de Sadiq es quizá el más inquietante a día de hoy. El nigeriano, que ha sido convocado a última hora por su selección, todavía no ha marcado o sólo ha participado en el segundo gol en el derbi, en una maniobra en la que no queda claro si pretende controlar para girarse o si la protege para dejarla pasar y que fuese Kubo quien empujase la pelota a la red de Unai Simón. Hasta la fecha se le ve demasiado desconectado del juego del equipo y en muchas ocasiones del partido. Es el refuerzo más caro en la historia del club (21 millones de euros) y por supuesto que se le espera. Imanol está gestionando con pies de plomo y precaución su puesta a punto.

Y por último, André Silva. La gran apuesta para la delantera de este año fue el elegido tras el inesperado fichaje de Sorloth por el Villarreal. Como todo el mundo sabe, el luso llegó lesionado y cuando estamos a punto de cumplir los dos meses de competición, sólo ha participado en el final del derbi y en el descuento del domingo ante el Atlético. Por supuesto que tiene muy buena pinta, porque estamos hablando de un delantero con unas credenciales acreditadas a lo largo de su prolífica carrera en varios clubes de prestigio. Después de este parón llegará su hora de la verdad.

Como no podía ser de otra manera, ha tenido que llegar como casi siempre Mikel Oyarzabal al rescate para poner orden en el ataque. Y vaya que si lo ha hecho a pesar de que su inicio sembró alguna duda entre el sector más exigente y agorero de la afición txuri-urdin. Cuando incluso algunos osados pronosticaban que jamás recuperaría su nivel, en el mes de octubre ya ha vuelto a la selección después de anotar cinco goles en sólo catorce días. Con el eibartarra actuando normalmente de delantero centro, que no de 9 falso, porque él también puede desenvolverse en esa posición en la que ha jugado hasta una final de los Juegos Olímpicos, la Real de Imanol es la segunda más realizadora en estos cinco años, con 17 dianas. Sólo en su segunda campaña superó estos números, con 20 dianas en las primeras nueve jornadas. En la 2019-20 llevaba 16; y el curso pasado, 15.

Los autores de los goles son Kubo, segundo máximo realizador del campeonato con cinco dianas, sólo superado por las ocho de Bellingham; Oyarzabal, con cuatro; Barrene, con tres; y con una Carlos Fernández, Zubimendi, Brais y Le Normand (el que falta lo convirtió en su propia portería el defensa del Granada Miki Bosch.

 En lo que concierne a la defensa, por el contrario, la estadística es que es la Real de Imanol que más dianas encaja, con doce. La campaña pasada también recibió los mismos tantos; mientras que en su primera temporada llevaba diez; en la 2020-21, sólo cuatro; y en la siguiente, siete. En la diferencia de goles, la Real actualmente se encuentra en más cinco goles, al igual que en la temporada 2021-22. Sus mejores marcas son el +16 de la segunda y el +6 del curso en el que se estrenó; y el más inquietante, el +3 de la pasada campaña.

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