La temporada 2025/26 para la Real Sociedad no se esperaba como cualquier otra. La marcha de Imanol Alguacil tras 5 años como técnico la hacía impredecible a la vez que expectante. Los realzales esperaban con ansias el comienzo de un año difícil aunque con la ilusión intacta, puesto que la plantilla continuaba siendo de gran nivel.
El relevo de Imanol sería Sergio Francisco, quien se ganó su puesto con grandes temporadas en las categorías inferiores y un ascenso a LaLiga Hypermotion con el Sanse. Además, siendo un entrenador caracterizado por su juego directo y ofensivo, lo cual contrastaba con el juego de la fase final de Imanol, muy lento y de mínimos.
En cuanto al mercado de traspasos, la salida más dolorosa fue la de Martín Zubimendi. La brújula donostiarra se marchaba al Arsenal y dejaba un gran hueco en la medular. Junto a él, saldrían nombres como Nayef Aguerd, Sheraldo Becker, Olasagasti, Urko, Hamari Traoré, Magunazelaia, Jon Pacheco (cesión), Javi López (cesión) y Carlos Fernández (cesión).
Por el lado de las altas, el problema se repitió un año más. Las llegadas se hicieron de rogar y la gran mayoría se dieron a finales de verano. Las más destacadas fueron las de Gonçalo Guedes, Carlos Soler y Yangel Herrera. Por otro lado, ilusionaba mucho la vuelta de Jon Gorrotxategi tras su gran campaña en Miranda de Ebro. Era el llamado a ser el sustituto de Zubimendi.
Con este panorama daba comienzo LaLiga EA Sports 2025/26 para la Real Sociedad. Tras las visita a Mestalla, el encuentro en Anoeta ante el Espanyol y la vuelta al Carlos Tartiere, los vascos acumulaban apenas 2 puntos en su casillero a la llegada del primer parón por selecciones. Entonces, se sucedieron otras dos derrotas, ante el Real Madrid y en La Cartuja ante el Real Betis, en uno de los días más dolorosos de la temporada. Un partido nefasto de los jugadores realistas con intensidad y acciones impropias de unos futbolistas de élite.
Así pues, se afrontaba el partido ante el Mallorca como una final por el descenso. Los donostiarras consiguieron ganar y respirar en la parte baja de la clasificación. Tras ello, llegaron otros tres encuentros sin ganar y los partidos ante Sevilla y Athletic Club eran, de nuevo, dos finales. La Real consiguió dos triunfos vitales y comenzó la mejor racha de la primera vuelta con otro empate y una gran victoria ante Osasuna en El Sadar.
No obstante, cuando todo parecía mejorar, llegaron otras tres derrotas consecutivas en liga, siendo la última ante el Girona la más complicada. Así, la directiva decidió que Sergio Francisco no continuaría al frente de los blanquiazules. Su sustituto temporal sería Jon Ansotegi, quien logró superar, aunque no sin sufrimiento, la tercera ronda de Copa del Rey ante el Reus y empató en el Ciutat de Valencia contra el Levante.
El 2025 se cerraba con una nube negra sobre la Real Sociedad. La temporada parecía destinada a sufrirse más que disfrutarse y sólo un cambio drástico de la situación podría mejorar el panorama. El entrenador contratado sería Pellegrino Matarazzo, un técnico italoamericano, desconocido en España y con una trayectoria no muy exitosa en el fútbol alemán. Era una verdadera incógnita para la afición gipuzcoana.
Sin embargo, consiguió mejorar al equipo de manera muy sorprendente. Enero se saldó con un 10/12 en liga ante rivales de la talla de Barcelona, Atlético de Madrid o Celta de Vigo y con la clasificación a cuartos de final de una Copa del Rey que empezaba a ilusionar en Donosti. Febrero, a su vez, fue la confirmación del buen estado de ánimo txuriurdin. Los de Matarazzo consiguieron meterse en semis de Copa y superaron al Athletic Club por 0-1 en la ida de esta ronda en el imponente San Mamés. En cuanto a la liga, continuaban metidos de lleno en la lucha por los puestos europeos.
El 4 de marzo se produjo la segunda gran noche de la temporada para la Real en Anoeta. Real Sociedad y Athletic Club se citaban en San Sebastián por una plaza en la final de Copa. Los locales tenían una renta de 0-1 y consiguieron dominar el partido y aprovechar un dudoso penalti para, 39 años después, hacer que su gente viviese una final con público. El héroe fue el de siempre, Mikel Oyarzabal.
Así, la liga pasó a un segundo plano y todo quedó eclipsado por la gran final del 18 de abril ante el Atlético de Madrid. La Real continuaba en la lucha por Europa pero con partidos preocupantes y un nivel defensivo que hacía ver que todas las carencias del equipo no habían sido subsanadas por ‘Rino’.
Tras una larga espera, el gran día llegó. Antes del encuentro, Sevilla se vistió de blanquiazul. Miles de txuriurdin tiñeron la capital hispalense e hicieron de ella un punto de encuentro de fiesta, alegría e ilusión para una provincia que ya merecía un fin de semana así. Sin importar el resultado, los realzales allí presentes estaban seguros de que serían unos días que nunca olvidarían.
La final comenzó y la Real plantó cara a un Atlético de Madrid que no se puso por delante en ningún minuto de esta. Siempre será recordado el gol de Barrenetxea a los 14 segundos de juego o la parada de Marrero a Johnny Cardoso en el último minuto. Así, se llegó a la tanda de penaltis con 2-2 en el electrónico. Unai Marrero hizo dos paradas para la historia y Pablo Marín metió el gol de toda Gipuzkoa. La Real Sociedad conseguía su cuarta Copa del Rey y podía celebrarla al fin con toda su gente.
Después del título copero, los vascos se aseguraban su presencia en la próxima Europa League, objetivo principal de la temporada. Por ello, el nivel bajó enormemente y la Real no logró ganar ningún partido de los restantes dando una imagen muy pobre.
Finalmente, el equipo terminó 10º en la tabla clasificatoria y con una clasificación europea en el bolsillo. El balance de la campaña es de notable alto/sobresaliente aunque la afición sabe que hay muchísimo margen de mejora y que el título ha llegado antes que el juego. Con esto, el curso que arranca en agosto se avecina como muy ilusionante y por todos es sabido que esta Real Sociedad tiene mimbres para conseguir hacer algo grande en Europa, su gran reto pendiente.
En cuanto a las estadísticas, el máximo goleador ha sido, de nuevo, Mikel Oyarzabal que sigue empeñado en hacer historia en el club de sus amores. 118 goles ha anotado entre liga y Copa. Hay que destacar también el gran rendimiento de Guedes, quien ha sido de largo el mejor fichaje.
Otro tema clave a tratar será el del mercado de fichajes. Muchos futbolistas como Brais, Remiro, Zakharyan o Karrikaburu se encuentran en la rampa de salida. En el lado de las llegadas, será necesario reforzar puestos sobre todo en defensa, el talón de Aquiles de este equipo. Veremos a ver qué depara el futuro a este nuevo y renovado proyecto txuri-urdin.
Redactor de la Real Sociedad para VAVEL. Experiencia en medios como VIP Deportivo. Estudiante del Grado de Economía en la Universitat de Valéncia.

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